Salud ósea y muscular
Comprender la osteosarcopenia puede ayudarnos a prevenir caídas, fracturas y pérdida de independencia
Muchas personas creen que perder fuerza, caminar más despacio o sentir que el cuerpo ya no responde igual es una consecuencia inevitable de la edad.
Sin embargo, en numerosos casos estos cambios no corresponden simplemente al envejecimiento, sino a una condición médica que hoy representa uno de los mayores desafíos para la salud de los adultos mayores: la osteosarcopenia.
Aunque su nombre aún resulta poco conocido, sus consecuencias afectan la calidad de vida de millones de personas en el mundo. La buena noticia es que, cuando se identifica a tiempo, puede prevenirse e incluso retrasarse significativamente mediante cambios en el estilo de vida y un adecuado acompañamiento profesional.
¿Qué es la osteosarcopenia?
La osteosarcopenia es una condición caracterizada por la presencia simultánea de dos enfermedades:
Osteoporosis
Disminuye la resistencia de los huesos y aumenta el riesgo de fracturas.
Sarcopenia
Consiste en la pérdida progresiva de masa, fuerza y función muscular.
Cuando ambas aparecen al mismo tiempo, el riesgo de caídas, fracturas, discapacidad y pérdida de autonomía aumenta de manera considerable.
Por esta razón, hoy la comunidad científica considera la osteosarcopenia como un importante síndrome geriátrico que requiere un abordaje integral.
¿Por qué aparece?
Su desarrollo depende de múltiples factores. Entre los más importantes encontramos:
- Envejecimiento natural.
- Sedentarismo.
- Alimentación pobre en proteínas.
- Déficit de vitamina D.
- Bajo consumo de calcio.
- Tabaquismo.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Enfermedades crónicas.
- Cambios hormonales asociados con la edad.
- Algunos medicamentos utilizados durante largos períodos.
La pérdida de músculo y la pérdida de hueso no ocurren de manera independiente. Ambos tejidos se comunican constantemente y se benefician mutuamente cuando permanecen activos.
¿Cuáles son las señales de alerta?
La osteosarcopenia suele avanzar lentamente y durante años puede pasar desapercibida.
Algunas señales que merecen atención son:
- Disminución de la fuerza para abrir frascos o cargar objetos.
- Dificultad para levantarse de una silla sin apoyar las manos.
- Caminar más despacio.
- Sensación de inestabilidad.
- Caídas repetidas.
- Pérdida de estatura.
- Dolor de espalda asociado a fracturas vertebrales.
- Fatiga al realizar actividades habituales.
Estas manifestaciones no deben considerarse “normales por la edad” sin antes realizar una valoración médica.
¿Por qué es tan importante prevenirla?
Las caídas representan una de las principales causas de hospitalización y pérdida de independencia en los adultos mayores.
Cuando existe osteosarcopenia, una caída aparentemente leve puede ocasionar fracturas de cadera, muñeca o columna vertebral.
Estas lesiones pueden desencadenar inmovilidad prolongada, pérdida de autonomía, complicaciones médicas e incluso aumentar el riesgo de mortalidad durante el año siguiente.
Por eso, el verdadero objetivo no es únicamente fortalecer el hueso o aumentar la masa muscular.
Prevención
¿Cómo puede prevenirse?
La prevención comienza mucho antes de que aparezcan las fracturas.
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Mantener una alimentación rica en proteínas
Las proteínas son indispensables para conservar la masa muscular.
Huevos, pescado, pollo, carnes magras, lácteos y leguminosas deben formar parte de una alimentación equilibrada.
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Mantener un adecuado aporte de calcio y vitamina D
Estos nutrientes son fundamentales para la salud ósea.
En algunos casos el médico puede recomendar suplementos cuando la alimentación resulta insuficiente.
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Realizar ejercicios de fuerza
El fortalecimiento muscular constituye una de las estrategias más eficaces para prevenir la sarcopenia.
Caminar es excelente para la salud cardiovascular, pero no reemplaza los ejercicios destinados a conservar la fuerza muscular.
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Mantenerse físicamente activo
La actividad física regular mejora el equilibrio, disminuye el riesgo de caídas y fortalece simultáneamente músculos y huesos.
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Evitar el tabaquismo y el exceso de alcohol
Ambos favorecen la pérdida de masa ósea y muscular.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico requiere una valoración clínica completa.
Entre las herramientas más utilizadas se encuentran:
- Historia clínica y examen físico.
- Evaluación de la fuerza muscular.
- Velocidad de la marcha.
- Cuestionario SARC-F para tamizaje de sarcopenia.
- Densitometría ósea DEXA para evaluar osteoporosis.
- En algunos casos, medición de composición corporal y estudios de laboratorio.
La detección temprana permite intervenir antes de que aparezcan las complicaciones.
¿Cuándo consultar?
Es recomendable solicitar una valoración médica si:
- Tiene más de 50 años y ha notado pérdida de fuerza.
- Ha sufrido una caída durante el último año.
- Presenta fracturas por traumatismos leves.
- Ha perdido estatura.
- Tiene antecedentes familiares de osteoporosis.
- Lleva una vida sedentaria.
No espere a presentar una fractura para comenzar a cuidar sus huesos y músculos.
En Ciclo Vital creemos
Envejecer no significa resignarse a la fragilidad
La ciencia nos ha demostrado que los músculos y los huesos responden positivamente cuando reciben los estímulos adecuados.
Nunca es demasiado temprano para comenzar a prevenir.
Y casi nunca es demasiado tarde para empezar.
Porque conservar la independencia también es una forma de cuidar la vida.
Para saber más
Referencias recomendadas
Si deseas profundizar en este tema, te recomendamos algunas de las publicaciones científicas y documentos de referencia que sirvieron como base para la elaboración de este artículo.
-
Cruz-Jentoft AJ, Bahat G, Bauer J, et al.
Sarcopenia: revised European consensus on definition and diagnosis (EWGSOP2).
Age and Ageing. 2019;48(1):16–31. -
International Osteoporosis Foundation.
Osteoporosis and Sarcopenia Position Papers. -
Hirschfeld HP, Kinsella R, Duque G.
Osteosarcopenia: where bone, muscle and fat collide.
Osteoporosis International. 2017;28:2781–2790. -
Binkley N, Buehring B.
Beyond FRAX: it’s time to consider “sarco-osteopenia”.
Journal of Clinical Densitometry. 2009;12(4):413–416. -
European Society for Clinical Nutrition and Metabolism.
ESPEN guideline on clinical nutrition and hydration in geriatrics.
Clinical Nutrition. 2022. -
World Health Organization.
Integrated Care for Older People (ICOPE): Guidelines on community-level interventions to manage declines in intrinsic capacity.
Comité Editorial
Centro Ciclo Vital de Educación Preventiva
Dirección científica
Dr. Diego Bedoya González
Médico Cirujano – Universidad de Antioquia
Especialista en Farmacología Vegetal y Terapias Alternativas
Director Científico – Ciclo Vital Medicina Integrativa
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Ciclo Vital Medicina Integrativa
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